Beber y comer a bordo.

Beber y comer a bordo son dos necesidades básicas a las que no debemos quitarle importancia. La convivencia, en gran parte, dependerá de una buena planificación a la hora de racionalizar la comida y el agua a bordo de nuestra embarcación.

El agua que consumimos a bordo de una embarcación es un bien preciado, tanto para beber, asearnos, como para cocinar y para lavar la ropa. Una persona necesita aproximadamente 1,5 litros de agua por día para consumo propio, si además sumamos el aseo esta cantidad puede subir a 7/8 litros diarios solo para necesidades básica. Si lo multiplicamos por 5 o 6 personas que pueden formar una tripulación media, el consumo diario asciende a 40/50 litros. El depósito medio de una embarcación de recreo suele estar en torno a los 300/400 litros. Viendo estos números, el depósito de una embarcación nos puede abastecer para cinco o seis días por lo que si solo dispone de un tanque fijo el resto de avituallamiento habrá que hacerlo en bidones o cubas para no quedarnos sin agua antes de poder recalar en puerto y rellenarlos.

En el mercado existen depósitos flexibles que nos permiten aumentar la capacidad de agua permitiéndonos un buen margen de reserva. Una desalinizadora nos ayudará a ahorrar agua, especialmente a la hora de lavar la ropa, pues con agua salada acaba oliendo y no se seca.

Algunos consejos:

  • Calcule el consumo por persona y día y así evitará sorpresas de última hora.
  • Evite llenar los depósitos hasta el tapón para que no haga presión y pueda estropear el mismo depósito.
  • Apriete bien el tapón de cubierta para evitar que el agua acabe en salobre y termine no siendo potable.
  • Desinfectar, lavar bidones, cubetas y botellas reutilizables. No almacenarlas al sol.
  • Una desalinizadora manual nos puede sacar de algún apuro. No la menosprecie.

No menos importante es la comida a bordo. La alimentación debe ser equilibrada, por lo que los menús deben incluir frutas, carne, legumbres, vitaminas y sales minerales. A bordo el mínimo de comidas recomendables son tres (desayuno, comida y cena). Todos los que navegamos sabemos que el picoteo entre horas forma parte de la vida a bordo y representa un 20% de las calorías que necesita una persona, que son aproximadamente entre 2.500 y 3.000 calorías diarias.

A la hora de elaborar los menús tendremos en cuenta la capacidad de nuestra nevera, muchos alimentos necesitan el frío para conservarse y las neveras de los barcos no suelen tener mucho espacio. También si alguien de nuestra tripulación es alérgico o intolerante a algún tipo de alimento, así evitaremos reacciones alérgicas. Recordemos que en la mar las incidencias médicas se complican por la distancia a tierra que retrasa la intervención sanitaria.

Complete la lista de la compra y no olvide incluir: aceite, sal, azúcar, especias, papel de aluminio, pinzas, cerillas, papel de cocina, bolsas de basura y productos de limpieza. El gasto medio debe estar entre los 10 y 12 euros diarios.

Algunos consejos:

  • Elabore los menús con anterioridad y no compre más de lo que necesite.
  • Enumere los armarios para clasificar la comida y así vigilar su estado.
  • La comida que deba mantenerse seca, deberá estibarse en armarios ventilados y de fácil acceso.
  • Las conservas se pueden guardar en sentinas y armarios menos ventilados.
  • Los alimentos de uso frecuente en lugares accesibles y a mano.
  • Los zumos y bebidas a ser posible que tengan tapón.
  • No amontone la fruta y verduras, y vigile las piezas en mal estado.
  • Asegúrese que el pan que vaya a comprar aguanta varios días (como el pan payés). Otra alternativa es el pan de molde o de centeno.
  • Los platos preparados y las conservas nos sacarán de un apuro en los días en que la meteorología no nos permita cocinar.
  • Modere el consumo de alcohol.
Beber y comer a bordo.
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