Botiquines: Clases y contenidos.

Toda embarcación que se aprecie debe ir equipada con un botiquín sanitario. Es un elemento indispensable para la asistencia sanitaria en la mar. De su buen mantenimiento depende que una persona pueda ser debidamente atendida en caso de enfermedad o accidente. Es muy importante que haya un responsable a bordo del botiquín (por norma general suele ser el patrón de las embarcaciones de recreo y en los buques mercantes el primer oficial) que conozca su contenido, su correcta utilización y se encargue de su reposición.

El contenido y la obligatoriedad de los botiquines de las embarcaciones y los buques están regulados en Real Decreto 258/1999, de 12 de febrero, por el que se establecen las condiciones mínimas sobre la protección de la salud y la asistencia médica de los trabajadores del mar y por la Orden PRE/2315/2015, de 3 de noviembre, por la que se modifica el contenido de los botiquines que deben llevar a bordo los buques. La obligatoriedad del botiquín en las embarcaciones de recreo también viene dada por la ley Orden Ministerial FOM 1144 / 2003 de abril de 2003 (B.O.E. 12 de marzo):

Embarcaciones de recreo:

  • Zona 1 / Oceánica / Ilimitada – Tipo C.
  • Zona 2 / Alta mar / 60 Millas – Tipo C.
  • Zona 3 / Alta mar / 25 millas – Tipo balsa salvavidas.
  • Zona 4 / Aguas costeras / 12 Millas – Tipo Balsa salvavidas.
  • Zona 5 / Aguas costeras / 5 Millas – tipo nº4 orden 4 de diciembre de 1980.
  • Zona 6 / No se especifica obligatoriedad de botiquín.

CLASIFICACIÓN MEDICAMENTOS:

Debemos saber identificar los medicamentos que hay en los botiquines para aplicarlos correctamente. En la medida de lo posible es aconsejable guardar el prospecto del mismo. Es conveniente consultar con su médico antes de incorporar medicamentos específicos a su botiquín. Diferenciamos:

Analgésicos:

En forma de comprimidos o cápsulas. Especialmente útiles para aliviar el dolor (caries, traumatismos, menstruación). Los más recomendables como analgésicos domésticos son el ácido acetilsalicílico y el paracetamol.

Antiinflamatorios:

Son preparados que disminuyen la inflamación. Resultan muy eficaces en contusiones, torceduras y demás lesiones traumáticas.

Antianginosos:

Utilizados en el tratamiento de la angina de pecho.

Antiácidos:

Neutraliza la acidez del jugo gástrico. Resulta muy beneficioso en todo tipo de ardores que hayan sido motivados estos por comidas demasiado fuerte, por excesos con el alcohol, tras el vómito, etc. Es preferible adquirirlos en forma de solución, ya que actúan más rápidamente.

Antieméticos:

Constituyen un conjunto de fármacos que suprimen los vómitos y las nauseas cualquiera que sea su causa. Originan pocos problemas y es preferible tomarlos antes de la comida para facilitar su acción.

Antidiarreicos:

Fármacos que mitigan los cuadros diarreicos. Su dosificación debe ser ajustada según las recomendaciones del prospecto. Durante los periodos de diarrea es necesario reponer los líquidos perdidos (bebiendo agua y sueros para uso oral) y realizar una dieta adecuada.

Antialérgicos:

Útiles en cuadros alérgicos y en picaduras de cualquier tipo, también en quemaduras solares. Es preferible la aplicación en forma de cremas o pomadas para evitar posibles efectos desagradables. De cualquier forma, cuando se sospeche un cuadro alérgico se deberá consultar con el medico lo antes posible.

Desinfectantes:

Imprescindibles para la prevención de la infección en heridas y quemaduras recientes y también para la limpieza de lesiones cutáneas y heridas infectada.

Antihemorrágicos:

Útiles para combatir hemorragias pequeñas pero continuas como las que fluyen por la nariz o tras la extracción de una pieza dental.

Antibióticos:

Se emplean para combatir las infecciones. Su uso es complicado y la dosificación que aparece en el prospecto deberá ser respetada. Los más recomendables para un sencillo botiquín son aquellos derivados de la penicilina, del tipo de la ampicilina o la amoxicilina, eficaces contra gran número de gérmenes y de escasa o nula toxicidad. Hay que hacer hincapié en que los antibióticos solamente deberían ser utilizados por aquellas personas que conocen bien su manejo y que tienen la completa seguridad que las sustancias que componen esos fármacos no les causarán alergia alguna.

Cremas para quemaduras:

Solo son eficaces en las pequeñas quemaduras o después de haber tomado mucho el sol. Cuando la lesión sea mayor se debe acudir al médico.

Colirios:

Sirve para combatir las conjuntivitis irritantes y leves. Además disminuyen las molestias que acompañan a los orzuelos, las inflamaciones de los párpados y los característicos picores.

 MATERIAL PARA CURAS:

En función del tipo de botiquín, estará equipado con más o menos materiales para curas. Aún así en cualquier botiquín no puede faltar: Compresas de gasa estériles, suturas adhesivas, aplicadores, pinzas de disección rectas sin dientes, tijeras recta aguda, cánula para reanimación boca a boca (tubo de GUEDEL Núm. 3 ó 4), vendas elásticas adhesivas, compresas de gasas estériles, algodón hidrófilo, esparadrapo hipoalergénico, guantes de látex, apósitos compresivos estériles, gasas grasas, suturas adhesivas, manta para quemados y supervivientes termo-aislante ORO-PLATA, termómetro clínico digital, aparato de reanimación manual (ambú) con máscara, así como diferentes férulas de aluminio o hinchables para extremidades.

Como patrones y responsables del botiquín de a bordo, tenemos que familiarizarnos con los medicamentos y material de curas. Un correcto mantenimiento y uso de sus componentes nos facilitarán las labores a la hora de tratar a un enfermo o herido, teniendo en cuenta que en situaciones de urgencia y dado que la asistencia profesional puede demorarse, tendremos que hacernos cargo de la situación. Recordar siempre de realizar la llamada radio-médica ante cualquier duda, a través del Ch 16 VHF o del teléfono 900 202 202.

Botiquines: Clases y contenidos.
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