¿Comprar o alquilar?. Guía básica para el charter de embarcaciones de recreo

Algunas de las ventajas fundamentales del alquiler son que en cualquier momento podemos disponer de una embarcación de último modelo en cualquier lugar del mundo. Además podemos cambiar de zona y barco cada vez que alquilemos.

Pero antes de alquilar una embarcación de recreo, especialmente si es la primera vez que va a hacerlo, es importante que tenga unos conocimientos básicos sobre los aspectos relacionados con esta actividad. Para ello, le proponemos una pequeña guía sobre el charter de embarcaciones de recreo.

En primer lugar hay que elegir el escenario. Para unas vacaciones navegando hay que elegir una zona que nos permita realizar pequeñas travesías cada día: de unas veinte o treinta millas si es en velero o de treinta a sesenta si es en un barco de motor. Al final de cada singladura deberíamos disponer de un fondeadero o de un amarre seguro. Cada dos o tres días necesitaremos amarrar en puerto para reponer agua potable, combustible y víveres frescos y también, para “estirar las piernas”, y conocer los pueblos, su gente, las costumbres y la gastronomía. Es decir, nuestro escenario requiere lugares a los que llegar cada treinta o cincuenta millas, amables y con atractivo turístico (entiéndase turístico en el buen sentido). Por eso los escenarios preferidos para el charter suelen ser islas o grandes rías.

El escenario también estará supeditado a nuestra disponibilidad de tiempo. Si tenemos las vacaciones en invierno habrá que pensar en el Caribe o en otros destinos exóticos. Si es en verano, el Mediterráneo nos ofrece varias opciones muy atractivas como las costas de Turquía o de la antigua Yugoslavia. Las diferencias de precios compensan a veces con los de vuelos a lugares más lejanos.

Los precios son muy diferentes según se trate de temporada alta, media o baja pero en todo caso, elija siempre una compañía sería de reconocido prestigio y desdeñe “las gangas”. Hay mucho intrusismo en este sector y tras precios muy ventajosos suelen aparecer problemas. El charter tiene su regulación y está sujeto, como toda actividad, al pago de impuestos.

Si no conoce a la compañía con la que desea contratar, hágalo a través de una agencia especializada. Contrate con alguien que tenga una oficina abierta al público y que pueda responder en caso de problemas. Pague por cualquier procedimiento en el que quede constancia del mismo.

El barco que alquile estará asegurado. Pida copia de la póliza y compruebe que cubre su responsabilidad civil y accidentes de ocupantes. El seguro de daños propios suele tener una franquicia por lo que le van a pedir que la cubra con su tarjeta de crédito. Esa fianza se la devolverán al finalizar el alquiler sin haber producido daños. De lo contrario cargarán a su cuenta el valor de esos daños.

Antes de llegar es bueno que envíe a la compañía una lista con los víveres y bebidas que desee y ahorrará tiempo y colas en el supermercado del puerto.

Y para terminar, una vez decididas las travesías a realizar, le recomendamos que adquiera las cartas electrónicas de la zona, lea con detenimiento el derrotero y planifique sus travesías en su portátil. Evitará tener que leer los tediosos manuales del equipo de navegación de a bordo y podrá disfrutar de una pre-travesía virtual desde meses antes de sus vacaciones, en las tediosas y largas tardes del invierno. En Cenáutica puede informarse de los cursos para el manejo del software de Navegación Electrónica.

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