Desmitificando la navegación astronómica. ¿Simplificación y rapidez a cambio de precisión?

No nos engañemos. Con la navegación astronómica usted no va a poder encontrar aquella piedra de 5 metros de ancho donde pescó aquel mero descomunal, pero si podrá navegar por todo el mundo sin depender de los satélites y sin depender de calculadoras.

¿Qué precisión necesita en su posición para dar un rumbo seguro a su destino? Si ya tiene cierta experiencia en navegación debería contestar: “Depende de las facilidades que tenga para recalar“ Exacto. Con la navegación astronómica usted no podrá aproximarse a su destino con una precisión que le permita entrar por la bocana de un puerto sin darse de morros contra el rompeolas, no, pero es que nunca la navegación astronómica ha tenido ese propósito. La navegación astronómica está para cruzar los mares hasta la próxima costa.

Cuando usted llegue a esa nueva costa, debe saber reconocerla (identificarla). Es lo que los marinos llamamos “la recalada”. Posteriormente usted navegará haciendo uso de la navegación costera con sus marcas, luces, accidentes geográficos, balizamiento, etc.

¿O es que quizá usted tampoco practica la navegación costera? ¡No me diga que todo se lo comió el GPS!

Volviendo al tema de la precisión: Cuando usted está recalando en Formentera tras unas cuantas horas de navegación después de haber salido de Denia, debe saber reconocer la costa por los faros o por los accidentes geográficos.

¿Con que grado de precisión lleva usted el rumbo en su barco? En los veleros en los que yo he navegado los compases están graduados en marcas de diez en diez grados… ¿Para qué quiere usted una precisión de una milla si después va a cometer un error de diez grados en el rumbo? Esto en el mejor de los casos, (si el rumbo lo lleva un piloto automático), porque un timonel, por bueno que sea, lo hará peor (en términos estrictos de navegación).

Y no hablemos de derivas de corrientes o abatimientos desconocidos porque el caso puede ser mucho peor todavía. Imagínese por un momento que el GPS dejo de funcionar. Le daría igual estar 4 millas más lejos o más cerca cuando usted vea la roca de Es Vedrá o algún faro de la isla. El derrotero le ayudará en esta tarea. Por supuesto no le daría igual estar 30 millas al suroeste de Formentera, quizá entonces no fuera capaz de recalar. Lo que le quiero decir con esto, es que la precisión debe ser la suficiente para recalar de forma segura en la costa de su destino. Un error de, digamos, 5 millas no va a suponer un problema para que usted pueda recalar correctamente.

La navegación astronómica, en la mayoría de los casos, le proporcionará una precisión del orden de una o dos millas pero si las condiciones de observación no han sido buenas el error puede ser mayor. Usted deberá juzgar todos estos factores y concluir qué factor de seguridad otorga a su posición.

Desmitificando la navegación astronómica. ¿Simplificación y rapidez a cambio de precisión?
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1 Comentario

  1. Gobernar una nave, en la que viajan personas en el medio solitario del mar, conlleva un sentido de la responsabilidad que obliga a adquirir más conocimientos de los estrictamente exigidos para la titulación del Patrón. Hay que evitar a toda costa la concatenación de hechos u omisiones que acaban imponiendo la presencia indeseable de la llamada “Ley de Murphy”.
    Recalar en las Pitusas sin el omnipresente GPS puede ser complicado. Hay días de verano que la calima pone una cobertura de camuflaje sobre el archipiélago, más alta que su cota máxima de 400 m. lo que las puede hacer invisibles aun estando en zona geográfica de visión. Llegar a este punto sin una navegación bien llevada de estima puede ser peligroso pues, el GPS no es infalible ni permanente en su correcto funcionamiento. Recuérdese que, en los EE.UU. se han vuelto a implantar en los estudios para oficiales de la NAVY la navegación astronómica.

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