El salón náutico de Barcelona cumple 50 ediciones

El Salón Náutico de Barcelona, cumple su edición número 50 como uno de los principales encuentros de la industria náutica deportiva y de recreo en España. Una cita especial que sirve para recordar lo recorrido hasta ahora.

En junio de 1963 un grupo de personalidades vinculadas al deporte y a la industria náutica, con Juan Antonio Samaranch al frente, pusieron en marcha la primera edición del Salón Náutico de Barcelona en el marco de la popular Feria de Muestras. Tras su éxito, se convirtió en cita anual monográfica.  Durante estos años, el salón empieza a ejercer su papel como altavoz de las reivindicaciones de un sector en auge: se inauguran nuevos puertos, crece la oferta de embarcaciones, la madera da paso a la fibra y se promulga la Ley de Puertos Deportivos.

En los años 70 aumentó el número de aficionados a la náutica, aunque España aún está muy por debajo de otros países europeos. El salón empieza a potenciar el turismo náutico, su vertiente deportiva con la organización de su primera regata y se convierte también en el escaparate de las nuevas tendencias de un sector cada vez más profesionalizado y preocupado por la ecología.

En los 80 despegaron los nuevos deportes náuticos como el windsurf y aparecen los primeros paneles solares para instalar a bordo, así como grandes avances tecnológicos.  El chárter (alquiler de embarcaciones) irrumpe en el salón como una nueva opción de navegar y se incrementan las actividades para acercar la náutica al gran público con cursillos, simuladores, etc. El certamen, al mismo tiempo, apuesta cada vez más por la internacionalización y sectoriza su oferta.

En 1992 se celebran los Juegos Olímpicos que suponen un revulsivo para el turismo, incluido el náutico: se consolida el chárter y surgen nuevos puertos deportivos. En el salón aumenta la oferta de embarcaciones a motor, sobre todo de gran eslora y de pesca-paseo, y los avances tecnológicos y los conceptos de sostenibilidad y ecología ganan fuerza en el sector. Además el recinto de Montjuïc, en 1995 se habilita por primera vez el Port Vell para acoger la exposición flotante con barcos de gran eslora.

Ya entrando en el siglo XXI la afición náutica se multiplica y el salón se desarrolla de forma espectacular, consolidándose como un importante escaparate de novedades, escenario de creación de nuevas entidades sectoriales y espacio de fomento de actividades relacionadas con los deportes náuticos. En 2002, el certamen se traslada al recinto de Gran Via.

A partir de 2008, la industria náutica se resiente por los efectos de la crisis mundial, sobre todo a partir del 2009, por lo que el salón refuerza su papel como el principal dinamizador comercial del sector en España y plataforma de apoyo al sector. Durante esta década, y pese a la recesión de los últimos años, las empresas náuticas destacan por su esfuerzo y apuesta por la innovación tecnológica y el desarrollo de productos más seguros, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, tendencias que marcan su futuro.

El salón náutico de Barcelona cumple 50 ediciones
Puntúa este Post

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here