La maniobra de fondeo. 2ª parte.

Este artículo es una continuación de “La maniobra de fondeo”

Una vez elegido el lugar de fondeo al resguardo de la mar y viento y del tráfico marítimo, procede preparar la maniobra. Conocida la sonda del lugar de fondeo, sabremos la cantidad de línea: cadena, cabo o línea mixta de cadena y cabo con que vamos a fondear: Tres veces la sonda del lugar de fondeo si utilizamos cadena, cinco veces, la sonda si utilizamos cadena y cabo, o diez veces, si utilizamos cabo. En función de los metros de línea de fondeo en el agua vamos a describir un círculo alrededor del ancla, cuando gire el barco por efecto del viento y/o la corriente, cuestión a tener en cuenta para no abordar a otras embarcaciones al bornear.

Después apearemos el ancla disponiendo sobre cubierta, debidamente adujada, la cadena o el cabo de fondeo. Si disponemos de molinete, desembragaremos el barbotén, aguantando la cadena sobre el freno. Si la naturaleza del tenedero no nos ofreciese confianza, será conveniente orincar el ancla para tenerla balizada en caso de que se enroque.

La aproximación al lugar de fondeo, se hará a la mínima velocidad de gobierno, con el viento de proa y si no fuera posible, por barlovento del punto de fondeo. Llegado al punto de fondeo, detendremos la arrancada dando atrás.

Cuando el barco tome arrancada atrás, daremos fondo abriendo el freno del barbotén y filando cadena o cabo conforme el barco va retrocediendo, para que la cadena no se amontone en el fondo y quede “sembrada”, hasta que haya salido la longitud de cadena/cabo prevista. Para ello, el cabo o la cadena deben tener unas marcas cada cierta distancia. Cuando haya salido la longitud de línea de fondeo prevista, en función de la sonda y también del viento y del estado de la mar, la haremos firme en una bita, cornamusa, o sobre la maquinilla, embragando y frenando el barboten.

Antes de parar el motor tomaremos referencias de tierra para asegurarnos que el ancla ha agarrado, que podrán ser enfilaciones a tierra por cada banda, suficientemente abiertas ( lo ideal sería unos 90º), que repetiremos cada cierto tiempo para comprobar que al ancla no garrea. También podemos programar la alarma de la sonda y/o del GPS para que nos avise si el barco se está moviendo. Es buena costumbre bucear para comprobar el agarre del ancla, eso sí, parando motores antes de tirarnos al agua o bien , con el pie sobre la línea de fondeo comprobar que no “salta” cuando al cargar la racha se tensa la línea de fondeo.

Y para terminar, recuérdese lo previsto por el Reglamento Internacional para prevenir Abordajes en la Mar:

Las embarcaciones fondeadas mostrarán de día una bola negra. De noche una luz blanca todo horizonte, (o dos si tienen más de 50 metros de eslora) Cuando haya visibilidad reducida emitirán un repique de campana a intervalos no superiores a un minuto. ( si la embarcación es menor de 12 metros, como no tiene que llevar campana, deberá llevar un artefacto capaz de emitir señales fónicas.

* Regla 9 (g): “Siempre que las circunstancias lo permitan, se evitará fondear en paso o canal angosto”.

* Regla 30 (e): “Las embarcaciones de menos de 7 metros de eslora cuando estén fondeadas en un lugar que no esté dentro ni cerca de un canal angosto, paso, fondeadero o zona de navegación frecuente, no tendrán obligación de exhibir las luces o marcas prescritas en el Reglamento.

La maniobra de fondeo. 2ª parte.
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