Viajar en un buque mercante.

El concepto de navegación de recreo está asociada al charter de embarcaciones recreativas o a los cruceros de pasaje. Llega el verano y decides alquilar un velero para irte de vacaciones recorriendo multitud de lugares en el Mediterráneo o el Caribe; o por el contrario contratas un crucero con el “todo incluido” por el Mar Egeo o porque no, por los Fiordos Noruegos. Pero, ¿te imaginas cambiar todas esas comodidades para viajar en un buque mercante?. Pues ahora es posible, y no como parte de la tripulación, sino de pasajero.

En internet se pueden encontrar varias páginas de agencias que te ofrecen la posibilidad de experimentar la vida a bordo de un buque mercante. Algunas rutas que ofrece entre muchas otras:

  • Roterdam – Singapur.
  • Hamburgo – China.
  • Alicante – Islas Canarias.
  • Venecia – Israel.
  • Roterdam – Irlanda.
  • Finlandia – Golfo de Bathonia.

Viajar en mercantes se diferencian de los viajes de cruceros por muchos motivos. Algunas travesías pueden implicar más de un buque, y a veces alternan las rutas de transporte marítimo. El concepto de buque mercante está pensado para el transporte de mercancías, no para el de pasajeros. La normativa internacional obliga a cumplir de manera muy rigurosa toda la normativa y legislación relacionada con los mercantes. Independientemente de esto podrás disfrutar de las visitas en los puertos de escala, el capitán y la tripulación te recomendarán lugares que visitar. Con suerte podrás estar en el puente de mando, aunque en algunos buques, la presencia de personal no autorizado en el puente de mando está restringida. Navegar en medio de un temporal, por aguas poco profundas o en las maniobras de entrada y salida de puerto, la presencia en el puente puede estar restringida por razones de seguridad. Un requisito obligatorio es estar al día con todas las vacunas de lo contrario estas expuesto a contraer alguna enfermedad muy común en ciertos lugares del mundo. No olvides obtener todas los visados necesarios para las zonas que se va a visitar, incluso si no tienes pensado bajar a tierra, puedes poner en un compromiso al Capitán. Recuerda que ha de tener una validez de hasta 6 meses después de haber finalizado la travesía.

Una vez estés instalado e tu camarote, se te facilitará toda la información acerca de los detalles de la rutina diaria a bordo y se te explicará los puntos de reunión en caso de que suceda alguna incidencia. La indicaciones no son iguales para todos los viajes, variarán en función del tipo de buque y la ruta establecida. Al hacer la reserva, se te dará toda la información complementaria de cada ruta. Como pasajero recibirás la “Carta de a bordo”, donde viene toda la información general para los pasajeros a bordo de los buques mercantes. Por ejemplo, encontrarás la información relativa los horarios de comidas a bordo, información de la ruta, partes meteorológicos, ropa adecuada, zonas de uso común en el barco, moneda de curso legal de los países a visitar, etc…

¿Te animas a vivir una auténtica experiencia?, entrando al puerto de Hong Kong rodeado de cientos de mercantes fondeados a la espera de entrar a puerto, ¿te imaginas estar en medio de la noche, rodeado de placas de hielo en los límites del Golfo de Botnia (Suecia), sin ningún ruido, excepto el buque rompehielos acercándose para abrirnos paso?. Ser uno de los afortunados en ver el misterioso rayo verde al atardecer. Estar fondeado en la bahía de un puerto sudamericano a la espera de que den luz verde para amarrar en el muelle y disfrutar del anochecer sobre las palmeras a lo largo de la costa… Momentos como estos pueden estar al alcance de cualquiera, sólo hay que poner un poco de imaginación para hacerlos realidad. Llevarte a casa una gran cantidad de recuerdos, sensaciones y experiencias que formarán para siempre parte de tu vida . ¿Sigues interesado en la posibilidad de viajar en un mercante?. ¿Te atreves?…

 

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